El 25 de septiembre de 2017 se celebra el Día Mundial del Farmacéutico, organizado por la Federación Farmacéutica Internacional (FIP), en esta edición con el lema de “De la investigación a la asistencia sanitaria: el farmacéutico a su servicio”. 
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Es muchas veces el primer establecimiento de acceso a la sanidad, descargando la presión que sufre la Atención Primaria gracias a la formación y preparación de los farmacéuticos para la recomendación e indicación farmacéutica en síndromes y síntomas banales, y aportando soluciones de pequeños problemas de salud asociados a tratamientos farmacológicos. En definitiva el FARMACEUTICO A SU SERVICIO.
 
El farmacéutico en el ámbito hospitalario trabaja en un equipo multidisciplinar junto con médicos, enfermería y otros profesionales de la salud, para conseguir que los pacientes atendidos en el hospital dispongan de todos los medicamentos necesarios y se utilicen de forma adecuada y segura. Nuestra labor se lleva a cabo en muy distintas tareas. En la Farmacia del hospital se revisa por completo el tratamiento en cada ingreso, comunicando al médico en todo momento posibles mejoras, se resuelven dudas, se elaboran fórmulas magistrales, se elaboran medicamentos en condiciones estériles por ejemplo contra el cáncer. 
 
Con el paso del tiempo cada vez se amplían más sus funciones: Atención farmacéutica a las residencias de personas mayores y a pacientes externos. Esta sección incluye pacientes con enfermedades muy específicas, VIH, Esclerosis, Oncológicos, con eritropoyetina… Son pacientes que requieren una gran dosis de comprensión. Es una profesión apasionante.
 
El farmacéutico especialista en Laboratorio Clínico (Análisis Clínicos, Bioquímica, Microbiología, Inmunología) contribuye a la toma de decisiones clínicas, interpretando y valorando los resultados obtenidos a partir de las muestras de los pacientes. Estos resultados sirven de soporte a la prevención, diagnóstico, seguimiento, tratamiento e investigación de la enfermedad o del estado de salud.
 
 
En esta área el farmacéutico proporciona un valor añadido a los informes entregados, realizando una validación personalizada de cada una de las muestras. Además de la actividad asistencial, lleva a cabo actividades de gestión y científicas (sesiones clínicas, comunicaciones y ponencias a congresos, publicaciones a revistas de interés, investigación, participación en actividades de formación continuada, docencia, elaboración y puesta en marcha de protocolos, ensayos de control y garantía de calidad,…).
 
En la convocatoria de este año se ofertan 220 plazas para el acceso a la formación de estos especialistas, siendo 102 (46,4%) exclusivamente para farmacéuticos. En Castilla y León, los farmacéuticos especialistas en Análisis Clínicos que trabajan en los hospitales representan el 80% del total de analistas; en Microbiología el 50% del total de microbiólogos.
 
En los últimos años, la introducción de innovadoras técnicas de biología molecular ha supuesto una verdadera revolución, disminuyendo el proceso de manipulación de las muestras de los pacientes y acortando de forma sorprendente el tiempo de respuesta. El farmacéutico especialista en Laboratorio Clínico forma parte de un equipo multidisciplinar que atiende al paciente con un conocimiento profundo de la metodología científica y de la mejora continua, presentando una ventaja competitiva tanto en el ámbito público como privado.
 
 
La distribución farmacéutica es ese eslabón que une los dos extremos de la cadena, laboratorios y farmacias, que hacen posible que lleguen los medicamentos a los pacientes. Nuestra labor consiste principalmente en hacer posible que estas tareas se desarrollen de forma eficiente y precisa, así como garantizando la seguridad y garantía del sistema, en cualquier punto de la geografía en la que haya una farmacia.
 
El papel del farmacéutico en distribución farmacéutica consiste en diversas labores tales como las propias de las direcciones técnicas de los almacenes, cumpliendo funciones principalmente de calidad, así como todo lo relacionado con el día a día de la farmacia sirviendo como nexo para facilitar la accesibilidad al medicamento.
 
En la Administración Pública el farmacéutico ejerce sus funciones en diferentes áreas, distinguiéndose tres: Área de ordenación sanitaria y de farmacia, Área de protección de la salud y seguridad alimentaria y Área administrativa.
 
Los farmacéuticos que trabajan en la Administración Pública realizan inspecciones muy diversas: Inspecciones a oficinas de farmacia/botiquines, a servicios de farmacia, a depósitos de medicamentos, a almacenes de distribución de medicamentos, a laboratorios farmacéuticos, sobre especialidades farmacéuticas, a establecimientos sanitarios (ópticas, ortopedias o establecimientos de audioprótesis), a consultorios médicos, centros de salud y hospitales, a consultas privadas de los médicos, en policía sanitaria mortuoria (empresas funerarias, tanatorios/velatorios, crematorios o cementerios), en transporte sanitario (ambulancias), a empresas de alimentación, a empresas suministradoras de agua de consumo humano, a empresas de productos químicos, de aguas de recreo (piscinas y zonas de baño), de spas, balnearios, de albergues, de control de legionelosis a empresas de riesgo (torres de refrigeración, residencias, spas, hoteles), de establecimientos de tatuaje/piercing, de cursos de formación, de equipos médicos, enfermería y ambulancias, en espectáculos taurinos populares, de control de venta y consumo de tabaco, ante alertas y denuncias de diferente naturaleza, de apoyo junto con cuerpos policiales y judiciales.
 
Desde Grupo INN os felicitamos a tod@s los farmaceúticos/as por vuestra gran labor :)