Cada vez es más frecuente escuchar el término peluquería felina, debido principalmente a que cada vez más dueños de gatos recurren a profesionales para mantener a sus amigos peludos libres de nudos y deslanados. A diferencia de los perros, los gatos son mucho más susceptibles al estrés y a la gran mayoría no les gusta dejar su territorio, por lo que tenemos que valorar los pros y los contras antes de pensar en este servicio para nuestro gato.
 
Lo primero es hacer conciencia y no coger animales si no sabemos realmente en qué nos estamos metiendo. Es muy triste ver llegar a las peluquerías gatos de pelo largo, incluso cachorros de 3 a 6 meses a los que los dueños ya tienen llenos de nudos o directamente piden rapados “porque pasa calor” o “suelta mucho pelo”. Con estas ideas no entiendo para qué coge la gente animales de pelo largo. No estamos hablando de un perro al que le hacemos un corte bonito y cómodo de mantener, hablamos de gatos de pelo largo y semilargo a los que luego queremos traer completamente rapados. Y todavía peor aun, los que piden rapar incluso a gatos de pelo corto.
_________________________________________________________________________________________________________________
 

Los gatos y el agua

 
 
Mucho nos quejamos de que a los gatos no les gusta el agua, pero muchas veces somos nosotros los que propiciamos esta fobia. Muchos expertos recomiendan castigar al gato rociándole agua con un pulverizador. Solo hay que ir a Youtube para descubrir la gran cantidad de vídeos donde a los gatos se les acosa y molesta con agua, normal que si lo asocian a algo negativo, cuando necesitemos bañarlos lo tendremos muy complicado.
 
Es cierto que de forma natural son muy raros los gatos que deciden darse baños en la piscina o bailar bajo la lluvia, pero si los enseñamos correctamente, se acostumbran a tomar sus baños sin mayor problema.
 
La pregunta es ¿necesitamos bañar a nuestro gato? Hay quien dice que no porque ellos se bañan solos, hay quien dice que si porque más que bañarse reemplazan la suciedad por saliva. ¿Quién lleva razón?
 
En realidad ambas partes la tienen. Aunque por norma general los gatos no tienen mal olor y suelen mantener impecable su pelaje sin necesidad de baños, en ocasiones es necesario ayudarles un poco. Hay estudios que demuestran que las mascotas de fumadores tienen hasta 3 veces más posibilidades de padecer cáncer, situación que empeora cuando se trata de gatos porque al lamerse absorben las toxinas acumuladas en su pelo. Independientemente del tabaco, existen infinidad de contaminantes en el ambiente que van desde la polución típica de toda ciudad, hasta la adherencia a su pelo de limpia suelos y demás productos de limpieza. Bañarlos ayuda a minimizar la cantidad de toxinas que ingieren al lamerse.
 
Decidir si nuestro gato necesita o no bañarse es una cuestión que solo nosotros podemos valorar dependiendo de su estilo de vida, pero siempre anteponiendo el bienestar del animal.
 
 

Gatos con nudos

 
Seamos muy sinceros, si el gato está lleno de nudos es culpa nuestra por no enseñarlo a dejarse cepillar en casa o directamente porque somos tan perezosos que ni lo hemos intentado. Los gatos de pelo largo como los Persa, Maine Coon y Bosque de Noruega, son majestuosos y todos deseamos tener uno en casa, pero necesitan cepillarse con frecuencia para eliminar el exceso de pelo que termina en nuestros muebles, ropa y lo que es peor, dentro del propio gato al lamerse y que propician las molestas bolas de pelo.
 
Si te molestan los pelos o te importa la salud de tu gato, enséñalo a dejarse cepillar desde el primer día que llegue a tu casa.
 
Tener a tu gato muriéndose de asco y sin pasarle un cepillo para después llevarlo a una peluquería o al veterinario a que lo rapen es maltrato animal en toda regla. Un gato de pelo largo necesita cepillados frecuentes porque su pelo tiende a anudarse mucho más que los de los perros.
 
 

Eligiendo la peluquería felina

 
Esto es algo bastante complicado, ya que en el 99% de las academias de peluquería de mascotas en España, no enseñan a trabajar con gatos. Con suerte habrán enseñado a los alumnos a pasar la máquina sin lastimar al animal y alguna otra técnica, pero definitivamente no enseñan a entender a los gatos ni a trabajar realmente con ellos. Es triste ver gatos atados de mala manera, con bozal, metidos en mallas metálicas o sedados para poder controlarlos porque el dueño cree que tiene un tigre y el peluquero en cuestión no tiene ni pajolera idea de gatos. Porque siento decirlo, pero tener gatos de mascota por años no te hace ni entender ni saber de gatos ni debería darte el derecho a trabajar con ellos.
 
Así como los peluqueros hacen sus cursos y se forman continuamente (algunos), para trabajar con perros, debería exigírseles lo mismo para trabajar con gatos. Hacer un curso de peluquería canina y querer después pelar gatos, es el equivalente a estudiar arquitectura y creer que estamos capacitados para arreglar coches.
 

 

Peluquería felina sin sedación

 
Hay muchas peluquerías que saben tratar a los gatos, los entienden y los respetan y son capaces de bañarlos, cepillarlos y hasta de meterlos al SPA sin necesidad de anestesia o tranquilizantes. ¿Cómo lo hacen? pues estudiando y tomando cursos de comportamiento felino. No hay nada oculto ni son susurradores de gatos, simplemente son profesionales que se han preocupado por estudiar y capacitarse para conseguir trabajar con ellos sin sedación ni estrés.
 
¿Que alguna vez ha tenido gatos verdaderamente incontrolables? Por supuesto, pero sabe perfectamente como actuar y dependiendo de la situación decide si seguir intentando o pactar métodos de trabajo con los dueños para ir acostumbrando al animal a la peluquería.
 
La peluquera es Vanessa Alonso de Pet Grooming Oviedo y por supuesto que ha recibido mordidas y arañazos de sus clientes felinos, además de mordidas de sus clientes caninos. Es parte de su trabajo y lo asume como tal. Es muy triste escuchar a peluqueros hablar de lo malos y peligrosos que son los gatos, que ellos no se arriesgan a una mordida y tener que quedarse sin trabajar por culpa de un maldito gato, que mejor sedados y listo… Pero luego en público dicen que lo hacen por el bien del animal y que no lo pase mal. Ya puestos también hay perros que lo pasan mal y a nadie se le ocurre sedarlos, la excusa del bien del gato no cuela, sedarlos no es bueno para ellos, capacitarse en su trabajo si.
 
¿Que habrán perros o gatos que son verdaderamente incontrolables y que hay que sedar? No lo voy a negar, pero son una minoría y en todo caso si tenemos un animal que lo pasa tan mal en la peluquería y hay que sedarlo ¿por qué carajos lo seguimos llevando? ¿no es más fácil cepillarlo y bañarlo nosotros en casa aunque no quede perfecto? Y aquí viene el “me ataca a mi también”… Pues simple, con animales así algo está fallando y necesitamos no un peluquero felino, sino un etólogo felino que nos ayude a entender y manejar a nuestro gato.
 
En España afortunadamente es cada vez más común encontrar buenos peluqueros especializados en gatos, así que antes de llevar a tu amigo a cualquier sitio, investiga y pide referencias del lugar. Si te recomiendan sedar, te hablan de redes, bozales o gatos maléficos, desconfía inmediatamente.
 

La maldición de ser gato

 
Los gatos nacen con la etiqueta de ariscos, traicioneros, independientes, malcriados, necios y cabrones. Todos adjetivos humanos que les hemos puesto simplemente porque no los entendemos y nos empeñamos en tratarlos como perros y exigirles un comportamiento similar. Metemos a los gatos a pisos sin más diversión que un triste rascador, no interactuamos ni jugamos con ellos, no les facilitamos actividades que los ayuden a liberar el aburrimiento ni el estrés y luego nos quejamos porque no son lo que esperábamos.
 
Mientras que a un perro asumimos que hay que enseñarlo a dejarse cepillar y manipular, a un gato ni lo miramos. Solo cuando los pelos nos molestan nos preocupamos por pasarle un cepillo, pero muchos gatos no lo aceptarán tan fácilmente de la noche a la mañana y mucho menos si tiene nudos y le damos tirones. Si además utilizamos de buenas a primeras una carda dura y agresiva con su piel, tenemos un fracaso garantizado.
 
Si lo quieres rapado para que no tire pelo, honestamente no mereces tener un gato. Rapar no soluciona nada, solo empeora la calidad del pelo del animal ocasionando que cada vez se anude más fácilmente y que tire más pelo. Eso sin contar los riesgos a su salud física y mental por raparlo. Podéis leer acerca de la función del pelo en este artículo.
 
 

Peluquería felina ¿si o no?

 
La peluquería felina bien hecha, nos ayuda a mantener a nuestro gato limpio, sin nudos y sin exceso de subpelo, lo que repercutirá positivamente en su salud y bienestar, además de evitar exceso de pelos en casa, no pasar calor y tener un abrigo perfecto en el invierno, pero… cada gato es un mundo y en individuos que puedan padecer mucho estrés, lo mejor es evitarla y mantener a nuestro gato en casa con buenos cepillados. Los gatos ni son malos ni agresivos, simplemente tienen miedo y este miedo puede ser muy perjudicial para ellos.
 
Ante todo responsabilidad, no nos dejemos llevar por mitos y modas, no adoptemos o compremos animales que requieren mucho cuidado de su pelo si no estamos dispuestos a cuidarlo correctamente. Ante la duda, mejor quedarnos con las ganas de un gato de pelo largo y no permitamos que el pobre animal pague por nuestra incompetencia y caprichos.
 
Si tenemos dudas de si seremos capaces de mantener bien el pelo de nuestro gato, entonces tendremos que buscar una peluquería felina donde podamos concertar visitas para mantenimiento frecuente y mientras más pronto mejor, para evitar que nuestro pobre gato llegue hecho un nudo en su primera visita a la peluquería y la única alternativa sea raparlo. No olvidemos que rapar a un gato o un perro les puede ocasionar problemas de piel y molestias, así que no esperemos hasta que sea demasiado tarde.