Muchos de vosotros os estaréis preguntando si esto existe o no... El estrés prevacacional EXISTE o así nos lo confirman los expertos.
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Ya se acercan los meses esperados por excelencia en España; ¿tenéis planeadas vuestras vacaciones?
 
Cuando ya nos llega el fresquito de la brisa marinera suele hacer la entrada triunfal una serie de síntomas que hace cuesta arriba las últimas semanas, a esto llamamos estrés prevacacional.
 
 

Síntomas de una persona que tiene estrés prevacacional

 

Cuando leáis alguno de los síntomas ya sabréis de lo que estamos hablando;
- Preocupación
- Agobio
- Ansiedad
- Aumento del cansancio
- Autoexigencia
- Falta de concentración
- Necesidad de cerrar tareas pendientes
- Reducción del rendimiento
 

¿Cómo podemos acabar con el estrés prevacacional?

Algunos dirán que con unas vacaciones ya está solucionado el asunto, pero como dirían los sabios “más vale prevenir que curar”.
 
Lo bueno del síndrome es que nada más cruzar la puerta de tu trabajo para irte de vacaciones, desaparece, pero no podremos adelantar las vacaciones siempre que queramos ¿no?, pues aquí unos consejos para que este gusanillo no nos ataque;

 

1. Planifica las tareas pendientes

Aunque todo nos parezca urgente, son nuestros clientes los que hacen que sean urgentes, hay que saber qué urge, qué puede esperar y qué podemos delegar, no te dejes influenciar por el entorno. Haz una lista y ve tachando a medida que vayas realizando tareas. Si no planificas es muy fácil perderse y enredarse con tareas que no requieren tanto tiempo.
 

2. Delega en compañeros

Seguro que tenéis a vuestro lado un equipazo al que no le importará ocuparse de algún asunto en tu ausencia. Deja todos los cabos atados y por supuesto recuerda que tendrás que estar a pie del cañón cuando el equipazo se vaya de vacaciones, ¿trato hecho?
 

3. Ordena tu espacio de trabajo 

Al irte de vacaciones, es más que recomendable dejar todo a la vista y bien ordenado para que no se acuerden de ti tus compañeros en las vacaciones.
 
 

4. Avisa a tus clientes

Siempre con antelación! y diles quién cuidará de ellos, intenta que lo que no sea urgente lo dejen para tu vuelta.

 

5. No dejarse llevar por la euforia

VERANOOOOO, no, tranquilo, todo llega y todo se puede aprovechar. Mantén la calma. El verano tiene los días más largos y puedes también ir disfrutando de él antes o después de la jornada, lo que hará que te relajes y no te centrarás tanto en el periodo de vacaciones.

 

6. Mantén la calma

Ya lo dicen los sabios “vísteme despacio que tengo prisa”. Tomate unos minutos, respira. Que no te agobien las prisas.