Hay tiempo para todo, descansar y formarse en verano no es incompatible. De hecho, hacer uso del tiempo libre para adquirir nuevas habilidades hará que progresemos en nuestra vida laboral.

Fuente: marie-claire.es

 

El verano ha llegado oficialmente y ésta es, sin duda, la época del año en la que más nos apetece relajarnos, pasar tiempo con los amigos y organizar nuestras vacaciones para desconectar del trabajo o de la búsqueda activa de éste.

 
¡Sí! La búsqueda de trabajo también requiere esfuerzo y dedicación. Como se dice popularmente: “buscar trabajo es un trabajo”. De hecho, el tiempo que invertimos en perfeccionar nuestro currículum y buscar oportunidades profesionales que encajen con nuestra formación y experiencia debería coincidir con una jornada laboral.
 
 
Aun así, es recomendable que invirtamos nuestro período de vacaciones en descansar y disfrutar. Pero, a menudo, hay tiempo para todo y se pueden combinar las actividades lúdicas con un período dedicado a la formación. En nuestro día a día tendemos a dejar de lado la faceta dedicada al aprendizaje ya que nuestra rutina, a veces, nos impide seguir formándonos. Por esta razón es positivo aprovechar el tiempo libre del verano para adquirir nuevos conocimientos. Hacer uso del tiempo libre del periodo estival para adquirir aquellas habilidades que nos faltan para seguir progresando en nuestra vida laboral.
 
 
Dejar de adquirir nuevos conocimientos o explorar otras áreas es una dinámica a la que, a menudo, nos vemos abocados cuando ya tenemos trabajo o llevamos tiempo en una misma empresa. Pasamos años preparándonos para encontrar un empleo, y cuando ya lo tenemos, dejamos de hacerlo. ¿Nos falta avaricia? ¿Somos demasiado conformistas? ¡No! Normalmente este comportamiento se debe al poco tiempo del que disponemos en nuestro día a día. Por esta razón, es muy positivo poder aprovechar el verano y nuestro tiempo libre para formarnos.
 
 
No sólo eso, es necesario mantener la mente relajada para poder adquirir nuevos conocimientos, ampliar la agenda de contactos que hemos ido cerrando a lo largo de nuestra vida, dejar la vagancia a un lado y estar dispuesto a esforzarte por realizar un nuevo curso y esforzarte para acabar con todas tus carencias que te impedían desarrollarte profesionalmente.
 

Adquirimos mayor especialización

Si no tienes trabajo y tu objetivo es encontrar uno, también es importante que no dejes de formarte para adaptarte a las necesidades y nuevos rumbos que toman las diferentes áreas laborales. Reflexiona sobre qué tipo de empleo quieres encontrar e infórmate sobre los requisitos formativos básicos y los más valorados. ¡No te quedes atrás!

 
En el caso de que tengas dificultades para acceder a la formación debido a un tema económico, debes saber que existen ayudas para subvencionar diferentes cursos. Los Ayuntamientos, las Lanzaderas de empleo, ONG’s o algunas Fundaciones (entre otros organismos) ofrecen programas de aprendizaje: ¡infórmate en sus webs!
 
 

Mente relajada: ¡la forma más efectiva de aprender!

Ya sabrás que cuanto más estresados estamos, menos nos concentramos. Nuestra cabeza tiene tantas cosas que no deja espacio para nueva información, nuevos conocimientos. Por ello, en vacaciones, época en la que estamos más tranquilos, más relajados, procesamos e interiorizamos mejor la información.

 
Igualmente, si estás en plena búsqueda de empleo, te enfocas y centras tanto en encontrar trabajo que tu mente no desconecta. Así es muy difícil poder concentrarte en algo más que no sea tu objetivo. Tómate tu tiempo y descubre todos aquellos conocimientos que te faltan para encontrar el trabajo que mejor se adapta a tus necesidades.
 
 
 
Amplia tu agenda de contactos
 
Seguramente a ti también te pasará. Con los años, nuestro círculo de amigos o conocidos se va reduciendo por múltiples factores: el tiempo, el trabajo, la familia, los hijos, etc. Y “dejamos de socializarnos”. Asistiendo a clases en verano podrás conocer a mucha gente que se encuentra en la misma situación que tú.

 

Si no quieres… ¡no tienes por qué moverte de casa!

 
Encontrarás muchos cursos de verano que ofrecen la posibilidad de hacerlos a distancia, o cursos que son semi-presenciales. De esta forma, puedes realizar el curso desde donde quieras sin la necesidad de quedarte en tu ciudad por obligación. Puedes pasar unos días en la playa disfrutando de la tranquilidad y, a la vez, seguir las clases de tu curso.
 
 
 

Te valorarán más

Te gustaría ascender en tu trabajo, ¿verdad? Pues no te lo pienses, fórmate en verano y aprende y conoce toda la información que te falte por saber. Así acabarás con tus carencias y podrás desarrollarte mejor profesionalmente.

Las compañías valoran positivamente el esfuerzo de sus empleados. No sólo durante su trabajo, sino fuera también. Les interesa que sus trabajadores sigan formándose y preocupándose por los cambios. Cada día es un reto y, a menudo, es necesario prepararse para alcanzarlo. Al fin y al cabo, aquellos que más ganas le pongan y mayor preparados estén, podrán aspirar a un trabajo mejor.